El grupo SCATH nace del afán de cuatro músicos extremeños por llevar a los escenarios un ritual musical que los irlandeses han exportado al mundo entero desde tiempos inmemoriales: la session. La session consiste en una reunión de músicos-amigos, normalmente en tabernas, alrededor de unas pintas de cerveza, y con el fin de pasar y hacer pasar un buen rato interpretando música folk. Las piezas que se tocan y cantan son tradicionales (aunque también hay composiciones modernas) y como en toda música de raíz, existen multitud de variantes rítmicas y melódicas (reels, jigas, hornpipes, slipjigs, valses, polkas, etc...). Normalmente son piezas estándares que conocen todos los que en mayor o menor medida están introducidos en este universo. Dichos temas se van uniendo unos con otros conformando los llamados "set". Todo ello va aderezado con toques de humor que consiguen que cualquier concierto se convierta en una gran reunión de amigos.